miércoles, 3 de julio de 2013

En una noche sevillana.

En  las fiestas de la Cruz
En un barrio de Sevilla
Después de una noche Flamenca
A una tómbola entré

La noche calurosa
El tinto de verano
Y una maja sevillana
Al sorteo me invitó

Esa noche aposté mi suerte
En aquella tómbola
Con una maja sevillana
Y un pañuelo lila me gané

Desde entonces no he vuelto a ver
A la hermosa sevillana
Ni tengo aquel pañuelo

Con el que sus lágrimas sequé.

domingo, 3 de marzo de 2013

La partida.

Un tenue viento agitaba el negro velo de la hija que se encontraba, junto con el resto de los dolientes, alrededor de la fosa.
Rezaron y recordaron diversos pasajes de la vida del padre, lo cual incrementó los sollozos, las lágrimas, hundiendo cada vez más a la hija en una interminable angustia y desesperación.
Llegó el momento de descender el féretro. Al comenzar a recibir las primeras paladas de tierra, la hija explotó y entre desgarradores llantos, manifestaba a grito abierto la negación de la partida de su padre:
-¡¡No papá, no te vayas!! ¡No nos dejes!!
Pese a que los hermanos intentaron calmarla, ella no resistía, y agachada en el borde, estiraba la mano, como intentado tomar la de su padre:
-¡¡Llévame contigo, no me dejes sola!! ¡¡Llévame contigo!!
Pareció que al escuchar las súplicas, alguien quiso ayudarle, y desmoronó esa orilla de la fosa, provocando que la hija cayera sobre el ataúd, desatando una angustia más grande:
-¡¡Sáquenme de aquí, ya sáquenme!!
Y un hermano contestó:
-¡Ay'stá pendeja! ¡¿no que te querías ir con él?!

miércoles, 13 de febrero de 2013

Polvo eres...

Sonaron las campanas en la torre, más lentas, más cabizbajas... más tristes.
-¿Quién se habrá muerto? preguntaron en la cocina. La pregunta que una y otra vez se repetía cuando doblaban así las campanas.
Se trataba de los toques para misa de difunto, y sólo era cuestión de tiempo para que se enteraran quién era el finado.
A la segunda llamada ya lo sabían. Era un conocido lejano, que no estaba tan viejo pero estaba muy malo del azúcar, dijeron. Que qué ira a hacer ahora su esposa, si sus hijos todos viven en el norte y ella ya sin poder hacer nada...
-En fin, para allá  vamos todos --suspiraron-. Y aquí seguimos, en este valle de lágrimas.
Dieron el tercer doble. Un rebozo negro atravesó la calle lentamente. 
Los dolientes se encontraron de frente con quienes salían del oficio previo, todos con ceniza en la frente. Y el luto se posó en el crucero de la iglesia. Y todo siguió su curso. Después de todo, regresamos a lo que somos. Y eso, se lo lleva el viento.
 Pulvis es et in pulverum reverteris

miércoles, 6 de febrero de 2013

La veladora

-Señora... ¡Señora! Ya no puede estar aquí, ya es muy tarde.
-¿Mh?
-Que ya es muy tarde, que ya se vaya. Además, hace mucho frío, y su rebozo no lo alcanza a atajar.
No hubo respuesta. La gélida neblina humedecía ya el empedrado, apenas iluminado por la veladora que ella traía en la mano.
-Déjeme acompañarla --le dijo, a la vez que la tomó del brazo. Ella no se movió, y apenas dejó ver su rostro, cuando lo destapó levemente y le sopló a la cera. La luz se disipó, y sólo quedó el olor a humo y el rebozo en las manos del joven.

sábado, 2 de febrero de 2013

¡Tú le das Cucho!

El señor iba pasando por la plaza del pueblo, cuando de pronto vio un alboroto, provocado por una pelea callejera. Se unió a los mirones, y al acercarse se dio cuenta de que uno de los que peleaban, era su sobrino. Inmediatamente comenzó a apoyarlo, echándole gritos de ánimo, intentando así ayudarlo:
-¡Tú le das "Cucho"! ¡Tú le das! ¡Venga "Cucho", tú le ganas!
En eso, el sobrino volteó, y respondió:
-¡Qué fasó tío! ¡cómo que "Cucho"! ¡Si for eso es el fleito!

viernes, 26 de octubre de 2012

De los dientes a...

Hace algunos años -que cada vez pasan más rápido los condenados- pensé en, habiendo cambiado de giro, escribir una lista de Cirujanos Dentistas que habían destacado en otras áreas y no en la Odontología. No sé si sean todos los que había pensado, no los recuerdo a todos y algunos serán muy fáciles de adivinar, pero he aquí la lista:

Primero y de sopetón van tres, todos egresados de la Facultad de Odontología de la UNAM: Miguel Mejía Barón, José Luis "Pareja" López (el padre, no el Parejita bicampeón) y obviamente, Hugo Sánchez. Este último no se acuerda ni de qué fue su tesis, pero está en la Biblioteca Central, y creo que es de prótesis. ¿En qué destacaron? En ser Pumas, futbolistas y Hugo, en estar en un plano estelar.
Izq. Hugo Sánchez y "Pareja" López en segundo plano, festejan el título 80-81 de los Pumas
Der. Miguel Mejía Barón, apodado "Doctor" en su etapa de jugador del Universidad.



En segundo lugar, creo que se llama Ricardo González o no sé cómo chingados se apellida ni de dónde es egresado, pero tomó su nombre artístico de algo relacionado con la Odontología con lo que tuvo un gran éxito, sobre todo entre los pequeñines. Es, ni más ni menos que Cepillín.

El tercero y muy importante salió de una universidad de la Gran Bretaña, no recuerdo cual, pero cambió los espejos y pinzas de curación por un par de baquetas. Aplausos para ¡Roger Taylor, baterista de Cuín! (Osea Queen, pues).

En su momento, mi idea era escribir un texto similar a ese pero más desarrollado, pero sobre todo pensando en unirme al gremio de (¿ex?)dentistas exitosos en otro rubro. Casi lo logro, porque me estoy quitando lo de ex.

sábado, 23 de junio de 2012

Una garra briosa.



El viento traía la brisa del Atlántico, y llenaba los pulmones de aire fresco. Muy grata era la sensación de abrir los brazos y recibir la brisa teniendo enfrente el estuario del Tajo, y atrás el Terreiro  do Paço, (Patio del Palacio) también conocido como la Plaza de Comercio, en Lisboa.
Me encontraba tomando fotos del lugar, cuando de pronto vi que un grupo de unas treinta o cuarenta  personas entró a la plaza por una esquina, gritando y dirigiéndose a la estatua ecuestre del rey José I de Portugal. Los integrantes del conglomerado vestían casi en su totalidad de negro, con elegantes trajes, corbata y una capa del mismo color, algunos con un sombrero con listón negro. Además traían al cuello bufandas que se notaba que eran de algún club de futbol.
Cuando llegaron a la base del monumento, vi que también traían una o dos pacas de paja que colocaron a los pies del caballo, después de brincarse sin pudor alguno la reja que lo rodea. Tomaron algo más de paja y la esparcieron  por donde pudieron. Claramente se notó que era alguna especie de ridiculización o humillación hacia la estatua. Terminaron con una especie de porra dirigida por el que se había subido a la estatua, y fue coreada por todo el grupo. Cuando terminaron me acerqué a preguntar de qué se trataba.

Muy amables, como suelen ser los portugueses, me respondieron que, efectivamente se trataba de un equipo de futbol, cuyo color característico es, como dije, el negro. Se trata del Académica de Coimbra, o más completo, Associação Académica de Coimbra – O.A.F. (Organismo Autónomo de Futbol) y me dí cuenta, con alegría, que se trata de un club muy similar al Universidad de México: Los Pumas de la UNAM.

 

El escudo de la Asociación incluye la Torre de la Universidad
de Coimbra. 

La Asociación Académica es la organización estudiantil de la Universidad de Coimbra, casa de estudios fundada en 1290. Es la más antigua de Portugal y de las más añejas del mundo con operación continua. En 1887, se inicia el club de futbol de la Asociación, siendo uno de los más viejos del balompié lusitano. Surgió como un equipo deportivo de estudiantes. Es apodado como briosa, en el sentido de orgullo, tenacidad, espíritu… o garra.

 

Por nuestra parte, el Club Universidad Nacional se fundó en 1954, en condiciones similares, de un equipo hecho de puros estudiantes, muchos de los cuales tomaban clase en la mañana, y por la tarde se iban a entrenar, todo obviamente en Ciudad Universitaria. Un ejemplo es el recientemente fallecido arquitecto Juan José Díaz Infante, que fue arquero de los Pumas, así como constructor de las instalaciones “Guillermo Aguilar Álvarez” mejor conocidas como la Cantera Oriente. (http://www.m-x.com.mx/2012-04-15/juan-jose-diaz-infante-el-hombre-que-imagino-las-ciudades-del-futuro/ ///// http://www.jornada.unam.mx/2012/06/13/cultura/a07n1cul)

 

El puma es el símbolo del deporte universitario, ya que es
 un animal astuto, inteligente, veloz, agresivo, 
cualidades que debía tener un jugador.
 Podemos decir, en resúmen, Garra, Espíritu y Corazón.
El mote lo escogió el Coach de Football americano
 Roberto "Tapatío" Méndez.

Ya a nivel profesional, se conformó el patronato de los Pumas para que tuvieran autonomía financiera, sin que se usaran recursos de la UNAM en caso de haber pérdidas. En la historia del Universidad se destaca la filosofía y mística que debe caracterizar al universitario: garra, entrega, pasión. De su Cantera han salido los jugadores más importantes de México y es, como sabemos, de los que más seguidores tienen, pero sobre todo, somos una afición que sabemos que ser Puma va mucho más allá que sólo irle a un equipo de futbol. Nuestro último campeonato, el séptimo, se logró hace un año, y para este torneo, nos hemos reforzado con un refrescante y sano cambio de directiva, y con la llegada de algunos jugadores para apuntalar al equipo y cobijar a los canteranos. Esperemos que pronto caiga la octava estrella.

 

Como se ve, las similitudes entre los Pumas y la Briosa son muchas: equipos nacidos como y de universitarios al 100%, que se caracterizan por una filosofía muy particular de garra y entrega, que no sólo forman buenos jugadores de futbol, sino que su mística implica formar buenos seres humanos. Orgullosos portadores de sus tradiciones universitarias, Académica y Pumas son, vaya que sí, mucho más que equipos de futbol.

 

A mí no me gusta cuando algunos mexicanos dicen que le van al Barcelona, Manchester United, etcétera, simplemente por no estar inmerso en el por qué del club, sus filosofías, el sentido de pertenencia e identificación. Aunque, la verdad, el modo en que conocí al Académica, y al conocer un poco su historia, vi que fácilmente un Puma se puede identificar con la Briosa, y simpatizar con ella.

 

Regresando a lo de la estatua, en un primer momento pensé que se trataba algo así como La Quema del Burro previa al Clásico Poli-UNAM, pero la historia detrás de eso es muy interesante. Está relacionada con la dictadura que sufrió Portugal hasta el año 1974. Durante los años 60’s, los universitarios de Coímbra luchaban contra dicho régimen y la falta de libertad de expresión. En 1967, el club volvió a disputar la final de copa en Lisboa, y los estudiantes le llevaron paja al caballo de don José, como una forma de protesta ante la situación de Portugal, haciendo alusión a que no había comida para nadie, ni siquiera para el caballo. A la policía no le gustó dicho acto,  y por eso desde entonces, cuando el Académica jugaba en Lisboa, le llevaban dicho regalito al caballo.

 



Esa tarde la Briosa disputaría la Copa de Portugal contra el Sporting de Lisboa (de hecho, ví algunos aficionados del conjunto verdiblanco en el metro) en el Estadio Nacional de Portugal, mejor conocido como Jamor (léase Yamor). Ya en la tarde, instalado en el hotel ví el juego, que el Académica empezó ganando desde muy temprano, en un clima en extremo cambiante entre sol y lluvia en cuestión de minutos una y otra vez. El marcador final quedó así, 1-0, dándole a la Briosa un título después de 73 años (su última copa la ganaron en 1939) lo que, honestamente me dio gusto por el equipo de Coimbra ¡¡Felicidades!!. Esperemos que Pumas haga lo propio esta temporada y no estaría mal que algún día haya un choque entre ambos equipos ¡A-CA-DÉ-MI-CA! ¡GOYA!







Gracias a Vasco Ramos por la información que me proporcionó.