viernes, 11 de julio de 2014

¡Abas!

La plática en las bancas era cómoda y divertida, pura buena onda. Cerca había unos arbustos, una bodega de esas prefabricadas de lámina y al fondo, el lugar donde aventaban todo el cartón en desuso de toda la Facultad. Entonces, una amiga sacó un paquete de botana y lo ofreció al resto. Se trataba de las clásicas, sabrosas y quiebradientes habas enchiladas. Entonces de inmediato me vino a la mente, y canté el enorme verso:

Si yo te bajara el sol...
¡quemadota que te dabas!
         
 ¡Abas!

Y en eso, una hermosa voz me secundó con mucha alegría... ¡Abas! y no era ninguna de mis amigas. Volteé la mirada y sonreí al darme cuenta de que aquel acompañamiento era de una señora de vestimenta humilde que estaba recogiendo el cartón del rinconcito. Fue tal su gusto de escuchar la canción, reflejado en su sonrisa, tanto como el mío, así que nos estrechamos la mano, terminamos el siguiente verso, y nos quedamos con la satisfacción de que estas canciones, tan bonitas y divertidas, siguen viviendo en el presente, y que tenemos que encargarnos de que sigan existiendo, porque sino, 

vida mía las olvidabas...
¡abas!


Aquí, la canción completa de Chava Flores - La Interesada





miércoles, 3 de julio de 2013

En una noche sevillana.

En  las fiestas de la Cruz
En un barrio de Sevilla
Después de una noche Flamenca
A una tómbola entré

La noche calurosa
El tinto de verano
Y una maja sevillana
Al sorteo me invitó

Esa noche aposté mi suerte
En aquella tómbola
Con una maja sevillana
Y un pañuelo lila me gané

Desde entonces no he vuelto a ver
A la hermosa sevillana
Ni tengo aquel pañuelo

Con el que sus lágrimas sequé.

domingo, 3 de marzo de 2013

La partida.

Un tenue viento agitaba el negro velo de la hija que se encontraba, junto con el resto de los dolientes, alrededor de la fosa.
Rezaron y recordaron diversos pasajes de la vida del padre, lo cual incrementó los sollozos, las lágrimas, hundiendo cada vez más a la hija en una interminable angustia y desesperación.
Llegó el momento de descender el féretro. Al comenzar a recibir las primeras paladas de tierra, la hija explotó y entre desgarradores llantos, manifestaba a grito abierto la negación de la partida de su padre:
-¡¡No papá, no te vayas!! ¡No nos dejes!!
Pese a que los hermanos intentaron calmarla, ella no resistía, y agachada en el borde, estiraba la mano, como intentado tomar la de su padre:
-¡¡Llévame contigo, no me dejes sola!! ¡¡Llévame contigo!!
Pareció que al escuchar las súplicas, alguien quiso ayudarle, y desmoronó esa orilla de la fosa, provocando que la hija cayera sobre el ataúd, desatando una angustia más grande:
-¡¡Sáquenme de aquí, ya sáquenme!!
Y un hermano contestó:
-¡Ay'stá pendeja! ¡¿no que te querías ir con él?!

miércoles, 13 de febrero de 2013

Polvo eres...

Sonaron las campanas en la torre, más lentas, más cabizbajas... más tristes.
-¿Quién se habrá muerto? preguntaron en la cocina. La pregunta que una y otra vez se repetía cuando doblaban así las campanas.
Se trataba de los toques para misa de difunto, y sólo era cuestión de tiempo para que se enteraran quién era el finado.
A la segunda llamada ya lo sabían. Era un conocido lejano, que no estaba tan viejo pero estaba muy malo del azúcar, dijeron. Que qué ira a hacer ahora su esposa, si sus hijos todos viven en el norte y ella ya sin poder hacer nada...
-En fin, para allá  vamos todos --suspiraron-. Y aquí seguimos, en este valle de lágrimas.
Dieron el tercer doble. Un rebozo negro atravesó la calle lentamente. 
Los dolientes se encontraron de frente con quienes salían del oficio previo, todos con ceniza en la frente. Y el luto se posó en el crucero de la iglesia. Y todo siguió su curso. Después de todo, regresamos a lo que somos. Y eso, se lo lleva el viento.
 Pulvis es et in pulverum reverteris

miércoles, 6 de febrero de 2013

La veladora

-Señora... ¡Señora! Ya no puede estar aquí, ya es muy tarde.
-¿Mh?
-Que ya es muy tarde, que ya se vaya. Además, hace mucho frío, y su rebozo no lo alcanza a atajar.
No hubo respuesta. La gélida neblina humedecía ya el empedrado, apenas iluminado por la veladora que ella traía en la mano.
-Déjeme acompañarla --le dijo, a la vez que la tomó del brazo. Ella no se movió, y apenas dejó ver su rostro, cuando lo destapó levemente y le sopló a la cera. La luz se disipó, y sólo quedó el olor a humo y el rebozo en las manos del joven.

sábado, 2 de febrero de 2013

¡Tú le das Cucho!

El señor iba pasando por la plaza del pueblo, cuando de pronto vio un alboroto, provocado por una pelea callejera. Se unió a los mirones, y al acercarse se dio cuenta de que uno de los que peleaban, era su sobrino. Inmediatamente comenzó a apoyarlo, echándole gritos de ánimo, intentando así ayudarlo:
-¡Tú le das "Cucho"! ¡Tú le das! ¡Venga "Cucho", tú le ganas!
En eso, el sobrino volteó, y respondió:
-¡Qué fasó tío! ¡cómo que "Cucho"! ¡Si for eso es el fleito!

viernes, 26 de octubre de 2012

De los dientes a...

Hace algunos años -que cada vez pasan más rápido los condenados- pensé en, habiendo cambiado de giro, escribir una lista de Cirujanos Dentistas que habían destacado en otras áreas y no en la Odontología. No sé si sean todos los que había pensado, no los recuerdo a todos y algunos serán muy fáciles de adivinar, pero he aquí la lista:

Primero y de sopetón van tres, todos egresados de la Facultad de Odontología de la UNAM: Miguel Mejía Barón, José Luis "Pareja" López (el padre, no el Parejita bicampeón) y obviamente, Hugo Sánchez. Este último no se acuerda ni de qué fue su tesis, pero está en la Biblioteca Central, y creo que es de prótesis. ¿En qué destacaron? En ser Pumas, futbolistas y Hugo, en estar en un plano estelar.
Izq. Hugo Sánchez y "Pareja" López en segundo plano, festejan el título 80-81 de los Pumas
Der. Miguel Mejía Barón, apodado "Doctor" en su etapa de jugador del Universidad.



En segundo lugar, creo que se llama Ricardo González o no sé cómo chingados se apellida ni de dónde es egresado, pero tomó su nombre artístico de algo relacionado con la Odontología con lo que tuvo un gran éxito, sobre todo entre los pequeñines. Es, ni más ni menos que Cepillín.

El tercero y muy importante salió de una universidad de la Gran Bretaña, no recuerdo cual, pero cambió los espejos y pinzas de curación por un par de baquetas. Aplausos para ¡Roger Taylor, baterista de Cuín! (Osea Queen, pues).

En su momento, mi idea era escribir un texto similar a ese pero más desarrollado, pero sobre todo pensando en unirme al gremio de (¿ex?)dentistas exitosos en otro rubro. Casi lo logro, porque me estoy quitando lo de ex.